El diseño

Gucci Guilty es la declaración de estilo definitiva. Su glamour y modernidad lo convierten en un accesorio urbano esencial. El frasco delata una artesanía sin mácula detrás de una unión perfecta entre la última tecnología y el estilo más refinado. En palabras de Frida Giannini: «Quería que Gucci Guilty fuera el objeto más hermoso posible; que fuera tan maravilloso de contemplar como intrigante de usar».

El frasco y el envase

El envase de Gucci Guilty está destinado a convertirse en un clásico. Una fusión suave de metal dorado tenue y cristal con su inscripción, el diseño GG entrelazado, en el corazón destapando un delicado líquido color ámbar. Su reluciente caja negra es la elegancia personificada.